Me despierta una suave brisa de primavera y el tímido e impertinete tic tac tic tac de un reloj que cada vez se vuelve más intenso. Me levanto, tic tac, acomodo mi cuarto, tic tac ... me alisto ...desayuno y salgo de mi casa rumbo al Liceo, el centro de la Sabiduría Humana. Cruzo la calle mietras la cejijunta mirada de los múltiples especimenes que conforman ese variado y, muchas veces, aterrador y pavoroso ecosistema llamado sociedad. Aahhhhh, sociedad ...sociedad. Más bien debería llamarse remedo de Sociedad (a la manera en que pensaba Rousseau). Bueno, sigamos con lo nuestro, me dispongo a subir a uno de eso artefactos adonde muchos seres automatizados sin sangre ni conciencia suben con los ojos desorbitados, soñolientos para que un "interesadus choleorum" (cobrador) y un "sanguinarius volantium" (chofer) les hagan el favor de llevarlos a sus respectivos destinos...
Estas dos rarezas forman parte de una nueva "cultura" emergente, la cual tiene su área de infuencia la periferia de Lima auque poco a poco se va internando en el mismo corazón capitalino: "La Cultura Combi". La Cultura Combi surgió hacia el año 1950 D.C en los arenales hacia las afueras de la amurallada ciudad. Personas de todos los rincones de la nación aparecieron un tranquilo día cerca a un par de cerros y, cual bárbaros atilas se lanzaron al galope de confiados en la resitencia de sus pies con el único fin de colonizar el vasto y yerro arenal. Sus miradas estaban llenas de esperanza y júbilo pues veían en esta "Ciudad Jardín" el Canaán donde la leche y la miel abundaba. Donde todo era paz, armonía e igualdad. Donde "Papá Gobierno" engreía a sus hijos y complacía todos sus caprichos (jajaja!!!!). Pasaron los años y esta cultura dio sus primeros frutos: el chofer y el cobrador.
Ahora después de una breve pero importante interrupción, regresemos a lo nuestro. El "sanguinarius volantium" ,o más conocido con el nombre de chofer, es el amo y señor del volante. Tiene el poder absoluto sobre su combi y mientras eso sucede todo el mundo está a su merced. Considera a su combi como su espacio natural, lo cual lo lleva a decorarla con tesón empleando diferentes técnicas artísticas que van desde el uso de estampitas de Sarita Colonia y otros santos y beatos no conocidos, hasta el gusto por lo churrigueresco como por ejemplo: el uso excesivo de "stickers" de Condorito y la recreación de un ambiente discotequero. Su lenguaje es florido (de la jerga "floro, floreo") plagado de exquisitas y sabrosas "palabrotas", las cuales son proferidas a diestra y siniestra. Posee un bagaje léxico muy rico(ni qué decirlo). En cuanto a música se refiere podemos decir que siente gusto y plenitud al escuchar perreo, reggaeton y salsa brava. Su rival a muerte son las "Tombas Verdes" puesto que son muy duras e incorruptibles: no aceptan "coimitas" ni "sencillito pa' su gaseosa"; cosa que lo hace irritable y junto a otros factores exógenos hacen que entre en un estado de trance profundo y presione el acelerador (lo cual es una actividad muy placentera para él, llevándolo a tener casi una "experiencia orgásmica") con el único objetico de tumbarse a todo aquel que se encuentre en el camino. Por otra parte, tenemos al "interesadus choleorum" (cobrador). Esta rara especie cada vez se propaga con mayor fuerza en nuestro ecosistema y constituye el vasallo del chofer brindándole protección y fidelidad a él. Se caracteriza básicamente por ser un ex-convicto; llevar un traje harapiento y zarrapastroso (camisa de mecánico y pantalón de carretillero recolector de basura); generalmente no se baña y siente aversión al jabón. De sus preferencias musicales se sabe que admira fervorosamente a Dina Páucar, Abencia Meza (Doña Pistolas), y otros tantos pseudo-folclóricas dizque cantantes. Asimismo, gusta de la música a todo volumen así la gente proteste. Su acérrimo enemigo, o mejor dicho su víctima más frecuente, son los estudiantes universitarios, quienes muchas veces por hacer valer su derecho al medio pasaje son duramente cataneados y agredidos por esta peligrosa especie (en algunos casos se ha registrado que esta especie ha sacado brutalmente a patadas a los pobres universitarios). Se recomienda no discutir con estas fieras salvajes. Finalmente, debemos anotar la existencia de una tercera especie que se multiplica por estos lares cada vez más y más (incluso más que el interesadus choleorum) a causa del desempleo: el "sumisus informatur" (datero). Esta especie conforma el tercer elemento de tríada constituida por el datero, el cobrador y el chofer. Vive dependiendo siempre de estos dos últimos y se somete a ellos obteniendo a cambio monedas de diez céntimos cada vez que sus servicios son requeridos.
Es de vital importancia recalcar sobre el origen de los sumisus informatur. Esta especie surge hacia mediados de los años 90's (la informacion de aquella epoca señalaba ya su existencia); sin embargo, es hacia mediados del año 2000 cuando se experimenta en nuestra tres veces coronada ciudad el Boom del Datero. De esta manera, esta especie comienza a proliferarse cada vez mas y adopta la esquina como su hábitat natural. Ciertamente, el Datero es un personaje que hace de la esquina su espacio de desarrollo puesto que transcurre más de 16 horas (a veces hasta 20 horas ininterrumpidas) en este lugar con el unico objetivo de obtener algo para lograr supervivir. Muchas veces este personaje recibe un trato humillante e infrahumano por parte de los sanguinarius volantium y los interesadus choleorum. Muestra de ello lo tenemos al ver como los interesadus choleorum arrojan grotescamente a la pista algunas monedas de 10 centimos (o a lo mucho 20) por la funcion desempeñada por el sumisus informatur para que este las recoja en el asfalto, poniendo en riesgo su vida. ¿Y en qué consiste su función? Bueno pues, el "sumisus informatur" es el encargado de recabar, clasificar y proporcionar información a los temidos "sanguinarius volantium" y "interesadus choleorum" acerca del tiempo que los ómnibus, coasters o combis de una determinada LÍNEA o RUTA RIVAL se toman para lograr completar una trayectoria específica, así como para conocer el número de pasajeros que van llevando como si fuesen costales de papas. Pero nos podemos preguntar ¿De qué sirve esto para el chofer o el cobrador? La respuesta es simple, la información proporcionada por el "sumisus informatur" al "sanguinarius volantium" determina el "destino" de los pasajeros ya que si es una información "negativa" para el chofer (léase que éste está siendo atrasado por otro de su misma especie pero perteneciente a un clan o RUTA RIVAL ), éste, carente de piedad y de respeto a las leyes de tránsito, se ve impulsado a apretar furiosa e iracundamente el pedal derecho de su combi , provocando pavor e incertidumbre entre quienes están dentro de ella. Por otro lado, si la información es positiva (lease el chofer esta yendo a buen ritmo y por lo tanto no corre el riesgo de ser atrasado), el sanguinarius volantium, haciendo gala de su característico aire a señor de chacra con olor a caiguas podridas, se ve a si mismo como un ser todopoderoso poseedor del destino de cada cual y simplemente deja de sostener la velocidad, produciendo entre sus pasajeros un profundo sopor y adormecimiento corporal, así como una grave crisis de ansiedad o angustia al saber (el pasajero) que no llegará a tiempo a su destino...si es que llega, claro!!!! Bueno, hasta aquí llega la explicación sobre la Cultura Combi.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
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1 comentario:
JAAAAAA me mee de la risa.. jaaaaa.. amo las combis cuando estabn vacias y puedo obtener el asiento de al lado del chofer... :D me siento "importante" HAHAHAHA
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